Creo que al fin he dado con ello. El producto es 50 y la suma 27; los números, por tanto, son 25 y 2. La explicación es ya un poco más complicada. El primero de los matemáticos dice que no sabe cuánto es la suma. Evidentemente, 50 puede provenir de 2x25 y 10x5, por lo que habría dos sumas posibles, 27 y 15. Claro está, esto también ocurre con muchos otros números. El segundo matemático dice entonces que él ya sabía que no podía saberlo. ¿Por qué dice esto? Porque 27, que es lo que él tiene, puede venir de 2+25, 3+24, 4+23, 5+22, etc. En todos estos casos, si se cogieran estas cifras y se multiplicaran, es decir, 2x25, 3x24, 4x23, 5x22, etc., los resultados serían números que podrían provenir a su vez de distintas multiplicaciones; son: 50, 72, 92, 110, etc. Ahora intentaré explicar mejor esto. Sean cual sean las cifras que dan lugar al 27, al multiplicarse, dan números que pueden llegar a lograrse gracias a más de una multiplicación.
Una muestra de lo contrario se puede ver con el 15. El 15 es un número que puede venir, por ejemplo, de 3+12 o de 2+13; en estos casos, la multiplicación de ambos números sería 36 y 26, respectivamente. Si el segundo matemático tuviese el 15, nunca podría saber de antemano si su compañero puede o no conocer por si solo la suma ya que, si éste tuviese el 26, él sabría que éste únicamente puede provenir de la multiplicación de 2x13; sin embargo, si su número fuese el 36, habría más de una conjugación para obtenerlo, concretamente, 2x18, 3x13 o 4x9. Esta incertidumbre de si su compañero puede o no concer la suma es lo que se evita con el 27, ya que con los números provenientes de éste, nunca podría saberla.
Espero haber explicado bien esta parte. Tras esto, el resto es más fácil. Al oír el primer matemático lo que dice el segundo, entiende rápidamente que de las dos posibilidades que él tenía, 15 y 27, su compañero sólo puede conseguir esto gracias al 27, con lo que ya sabe la suma. El otro, al comprender que el primero ha llegado a deducir la suma gracias a su comentario, llega a la conclusión de la multiplicación debe ser 50, ya que es en la única cifra en la que esta posibilidad se da.
Para terminar de completar la explicación, voy a extenderme un poco más sobre una cuestión paralela. Existen, asimismo, otros números con las mismas propiedades que el 27, como son el 17 o el 23. Y se pueden obtener en cifras tales como el 42 y el 60. Lo malo es que se obtendrían ambos a la vez y, en estos casos, el primer matemático, a raíz del comentario de su compañero, no podría nunca conocer la suma, pues siempre podría optar por uno de estos dos números, 17 o 23, que, al igual que el 27, habrían permitido al otro matemático saber previamente que no podría sacar la suma. Como, evidentemente, sí puede hallarla, está claro que el número que el primer matemático tiene no es ni el 42, ni el 60, ni ningún otro en el que exista esta posibilidad. Sólo el 50 es capaza de ofrecer un único número con estas características, el 27.
Ahora, y a pesar de que creo que esta es la solución correcta, debo decir que no estoy del todo seguro, ya que no he seguido ningún patrón matemático, si no que he ido probando un número tras otro hasta dar con el 50, por lo que no sé si otro posterior, excepto el 60, pudiera llegar a dar un resultado equivalente. Por si alguien quiere seguir intentándolo, y con esto me refiero sobre todo a Isildur, quiero dejar constancia, ya por último, de que lo que tienen en común los números 17, 23 y 27 es que, en sus posibles sumas, nunca hay dos números primos; es decir, nunca se dan casos como: 2+13, 3+23, 5+19, etc.